Se comió el mundo con su sonrisa y recordó miles de momentos felices. Dejó atrás los instantes tristes y se armó de valor, entonces decidió ser feliz. Comprendió que, a pesar de no quererlo, tenía que crecer, aunque con ello llegaran mil cosas que dolieran más; pero también comprendió que esa niña.. la niña que la había acompañado toda la vida, seguiría siempre ahí...




SIEMPRE SEGUIRÌA AHÍ .