Hola, qué tal, buenos días, vengo a hacer mi declaración. Creo encontrar la salida porque sé que cuento con vos. Y hoy aunque llueva y yo no esté de humor, sé que vas a estar siempre ahí dentro de mí; empujándome a seguir, levantándome si caigo, viendo luz aún si muere el sol. Debemos cambiar de aire, me dijiste hace ya un montón, siempre obstinado en mí parte; no quise darte la razón. Claro hasta que no pifiaste, y ahora el aire es mucho mejor; si acostumbrara a escucharte, no existiría esta canción, y viviré a conciencia esta elección. ♪