Errar es hacer algo pensando sólo en nosotros y nada en los demás. ¿ Qué nos pasó ? ¿ Por qué nos equivocamos tanto ? ¿ Por qué fuimos tan débiles? Cuando cometiste error tras error no podes ni siquiera quejarte, ni ese derecho tenes. Corres, te desesperas, pero cuando tomaste el desvío el camino de regreso es más largo. Porque en tu desvío causaste dolor, heridas que tardan mucho en sanar. El dolor se transforma en resentimiento, en tristeza vieja, inolvidable. Ya no soy la que era, ya no somos lo que eramos. ¿ Dónde estás ? ¿ Dónde estamos ? Queres volver el tiempo atrás, queres volver a ser quien eras, pero ya es tarde. Los errores del presente son las tragedias del futuro. Corres pero ya es tarde, y mientras corres tu alma llora, porque sabes que tendrías que haber escuchado esa vocecita, ese murmullo en tu corazón que te decía que estabas equivocando el camino. Corres y corres pero ya es tarde, sólo podes mirarte al espejo y preguntarte: ¿ Dónde estás ?